viernes, 27 de noviembre de 2015

Las TIC en el aula: docencia en la Era Digital


A día de hoy parece impensable dar una clase sin ayuda de, como mínimo, un PowerPoint. Cuando todavía estaba en el instituto no todos los profesores necesitaban del apoyo de una presentación para impartir sus lecciones, salvo casos muy concretos como Historia del Arte, pero en la carrera era raro el que no proyectaba diapositivas de fondo para ayudarse (y ayudarnos) a seguir el hilo de las explicaciones.

Este fenómeno no es algo que se reduzca, ni mucho menos, a carreras en las que la imagen es un elemento esencial para entender la materia, sino que hoy día las presentaciones en PowerPoint son un requisito cuasi indispensable para una buena clase de la disciplina que sea. Al fin y al cabo, los que ahora somos estudiantes nos hemos criado (y las nuevas generaciones están creciendo) dentro de una cultura en la que el estímulo visual es fundamental para captar y retener la atención del individuo.

Y cuando creíamos que los PPT eran el último grito en materia de presentaciones, llegó Prezi...

De todas formas, restringir el concepto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación al uso del PowerPoint es quedarse muy corto.  La aplicación de las nuevas tecnologías en la educación va mucho más allá. Como ejemplo, vale para comprobar que de un tiempo a esta parte las clases "a la antigua usanza", esto es, la dinámica de trabajo en el aula basada en explicaciones con libro y pizarra, ha quedado obsoleta. El sentido o propósito fundamental de la educación sigue siendo el mismo, desde luego: formar a las nuevas generaciones. Sin embargo, la manera de enseñar y aprender cambia, se encuentra sometida a un proceso continuo de adaptación a los tiempos que nos toca vivir. Por eso debe aprovechar cuantos recursos vayan poniéndose a su alcance, con el fin principal de mejorar la experiencia de alumnos y profesores.


Actualmente, muchas instituciones educativas cuentan con plataformas digitales donde todo tiene cabida. Si habéis pasado por la universidad recientemente seguro que estaréis familiarizados con entornos virtuales de aprendizaje como Moodle o Sakai, plataformas que trasladan la experiencia académica al ámbito online permitiendo compartir recursos de todo tipo, entregar trabajos, realizar exámenes, debatir en foros, recibir correo, y un largo etcétera de posibilidades que no tendría sentido consignar aquí pero que sirven, es indudable, para complementar el proceso de formación de los alumnos, y facilitar y mejorar su experiencia en la universidad. Pero eso no es todo.

En los últimos años ha habido un auge de los cursos de formación online. ¿Por qué? Porque no dejan de ponerse en funcionamiento recursos y sistemas digitales que permiten que la dinámica de enseñanza/aprendizaje pueda virtualizarse manteniendo los estándares de calidad necesarios para asegurar el éxito y la efectividad de la misma. La innovación tecnológica puesta al servicio de la educación, ¿qué más se puede pedir?



No voy a entrar a debatir si las TIC pueden llegar a ser un arma de doble filo si se depositan en las manos equivocadas o, más bien, si no se aprende a utilizarlas correctamente o a sacarles el máximo partido. En mi humilde opinión, el uso de las nuevas tecnologías en el aula es algo absolutamente necesario y, además, muy positivo. El docente, desde luego, necesita saber cómo introducirlas en el proceso de enseñanza para que los alumnos saquen el máximo provecho de las mismas, y por eso es indispensable hacer hincapié en la investigación dentro de este campo, así como en su integración dentro del proceso formativo de los futuros profesores.

Desde el momento en que la LOMCE recoge, entre las siete competencias clave del currículo esas que, según la Unión Europea, son indispensables para lograr que el individuo alcance un pleno desarrollo personal, social y profesional que se ajuste a las demandas del mundo en que le ha tocado vivir–, la competencia digital, el profesorado queda igualmente obligado a adquirirla. ¿Cómo vamos a enseñar basándonos en competencias que no manejamos?

Si queréis consultar el resto de infografías –realizadas por el CNIIE– que explican
cada una de las siete competencias que establece la LOMCE, podéis pinchar aquí.

"La competencia digital", reza la Orden ECD/65/2015, donde se describe la relación entre las distintas competencias, los contenidos y los criterios de evaluación del Sistema Educativo, "es aquella que implica el uso creativo, crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación para alcanzar los objetivos relacionados con el trabajo, la empleabilidad, el aprendizaje, el uso del tiempo libre, la inclusión y participación en la sociedad".

Si algo, como en este caso las TICs, tiene el potencial para convertirse en una herramienta útil al alcance de nuestros alumnos, con cada vez más relevancia dentro de la sociedad, ofreciendo un número ilimitado de posibilidades, y pudiendo suponer una mejora significativa de su experiencia de aprendizaje, es nuestro deber como docentes implementar su uso y aprovechamiento dentro del aula.

De esta manera, conseguiremos que las nuevas tecnologías tengan un impacto positivo en la dinámica de enseñanza-aprendizaje. En mi opinión, el manejo de estas herramientas no hace sino motivar a los alumnos, ya que aproxima su experiencia académica al "mundo informatizado", por así llamarlo, en el que ya de por sí están creciendo y aprendiendo a desenvolverse. Todo lo que suponga estimular el interés del alumno resulta fundamental dentro de un contexto educativo en el que, como se empeñan en recordarnos –porque, desde luego, no es algo que deba perderse de vista en ningún momento–, el fracaso escolar y la falta de motivación están a la orden del día.



Por tanto, sí: las nuevas tecnologías afectan a la enseñanza. La medida en que este impacto pueda ser más o menos positivo queda bajo nuestra responsabilidad, como profesores que somos. Nuestro objetivo no deja de ser el de formar a nuestros alumnos de cara al futuro, ayudándolos a interactuar con el mundo que los rodea. Por tanto, somos nosotros quienes debemos hallar la forma de sacarles el máximo partido a las TICs y ponerlas al servicio de nuestro trabajo, para mejorar tanto nuestra labor docente, como la experiencia académica de nuestros alumnos. Así, estaremos contribuyendo a que el día de mañana sean ellos quienes sepan, por cuenta propia, aprovechar todos los recursos que la Era Digital pone a su disposición.

Matrix no está tan lejos...


PROXIMAMENTE...

Innovación educativa y recursos para docencia en secundaria.
Porque Internet es muy grande, y a veces no viene mal que nos den un par de pistas para saber por dónde empezar a buscar recursos para emplear en nuestras clases de ESO y Bachillerato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario